Y yo que creía que sólo en México...
No, no nada más en México se dan las absurdeces burocráticas, también en Suiza. Dejen les cuento por qué y ahí me dicen si tengo razón.
Se suponía que por ley tenía que esperar a que me llegara mi permiso de trabajo a la embajada de Suiza en México, así que muy obediente esperé y esperé hasta que llegara. por fin un día como cualquiera me avisan que ya estaba todo listo y que fuera por mi visa. Pues me lancé y 20 minutos y 500 pesos menos después (sin contar el tiempo del viaje desde Cuernavaca hasta el DF) salía yo de la embajada con una reluciente visa pegada a una hoja de mi pasaporte. Pero ahí es donde empezaron las inconsistencias. La seño que me atendió me dijo que esta era una visa temporal y que ya una vez llegando Suiza tenía que pasar a las oficinas del gobierno a recoger la buena. ¡Ah caray! ¿Pues no que tenía que entrar a Suiza ya con la visa buena para que me registraran en migración? No, que siempre no era así. Para esto la visa temporal que me dieron es de 3 meses con derechos a entrar y salir del país sin explicaciones en ese lapso de tiempo. ¿Lo irónico? Que los mexicanos tenemos derecho a visitar Suiza por un lapso máximo de 3 meses con derechos a entrar y salir del país sin ser cuestionados. O sea que daba lo mismo si me daban la visa temporal o no, nomás me bajaron 500 pesitos, chaaaale.
Bueno, pues como emigrante civilizado que soy me dirigí al siguiente día de que llegué a Suiza (o sea, ayer) a la oficina de gobierno de Wettswil, que es el pueblito donde voy a vivir a darme de alta y a recoger tan anhelada visa. Pues 10 minutos y 20 Francos menos después me salen con el chistecito de que ahora si, acaba de comenzar el trámite para que me den la visa, ¿Pues no que ya estaba lista y que por eso ya tenia derecho a entrar al país y trabajar? Pues no, me llega la visa en dos o tres semanas. ¡Caramba! ¡Burocracius unlimitex!
Y lo peor de todo es que fui al banco a abrir una cuenta para que me pudiera empezar a depositar mi salario la empresa para la que trabajo pero me dijeron que no puedo abrir la cuenta hasta tener la visa. Ya ni llorar ayuda en estos casos. Como último recurso fui a la oficina de correos a abrir una cuenta ahí porque aquí en Suiza también te pueden pagar tu salario por ese medio. Al parecer no hubo problemas, pero se tardan un par de días en que quede activada la cuenta, así que si todo sale bien ya me podrán pagar a mediados de la semana que entra.
Ojalá.
A veces Murphy pega duro.
Bueno, pues como emigrante civilizado que soy me dirigí al siguiente día de que llegué a Suiza (o sea, ayer) a la oficina de gobierno de Wettswil, que es el pueblito donde voy a vivir a darme de alta y a recoger tan anhelada visa. Pues 10 minutos y 20 Francos menos después me salen con el chistecito de que ahora si, acaba de comenzar el trámite para que me den la visa, ¿Pues no que ya estaba lista y que por eso ya tenia derecho a entrar al país y trabajar? Pues no, me llega la visa en dos o tres semanas. ¡Caramba! ¡Burocracius unlimitex!
Y lo peor de todo es que fui al banco a abrir una cuenta para que me pudiera empezar a depositar mi salario la empresa para la que trabajo pero me dijeron que no puedo abrir la cuenta hasta tener la visa. Ya ni llorar ayuda en estos casos. Como último recurso fui a la oficina de correos a abrir una cuenta ahí porque aquí en Suiza también te pueden pagar tu salario por ese medio. Al parecer no hubo problemas, pero se tardan un par de días en que quede activada la cuenta, así que si todo sale bien ya me podrán pagar a mediados de la semana que entra.
Ojalá.
A veces Murphy pega duro.
Etiquetas: Pan con lo mesmo