Demasiado cierto para ...
Ayer hablé con un head-hunter en Berna, me dijo que una empresa está buscando ingenieros de software como yo para crear un nuevo equipo de trabajo. Mi labor consistiría en diseñar y desarrollar un nuevo sistema de entrenamiento virtual para soldados, donde los mismos usarían réplicas de su armamento regular tal como rifles, pistolas y tanques para entrenar sus técnicas de batalla. Todo se manejaría por medio de lasers, sensores y lectores para recopilar toda la información del entrenamiento para su posterior análisis. Todo esto, claro está, se desarrollaría con las más nuevas tecnologías del mundo (no es de sorprender, estamos hablando de Suiza después de todo) y yo estaría aprendiendo a usar y aplicar tecnologías que la mayoría de los ingenieros ni siquiera se imaginan. Dicho head-hunter me dijo que en menos de 7 días me tendría una respuesta para ver si la empresa está interesada en mi.
¡Imagínense! ¡Ultra mega genialísimo! En pocas palabras sería mi trabajo soñado, ¡aprender las más novedosas tecnologías mientras recibes un sueldo de fábula a nadie le vendría mal!
Pero no paro de pensar (gracias a Jonk) en si todo esto es demasiado bueno para ser verdad, digo, no engaño a nadie, mi Curriculum no es malo pero no es tan impresionante como el de algunos tipos que andan por ahí. Todo esto tiene claro un poco de suerte mezclada. Ojalá y necesiten 27 ingenieros y yo sea el número 27 que entrevisten, así si que me contratarían. Y luego está el dicho permiso, ¿que tal si el funcionario público que otorga las visas está ese día de mal humor y me niega el permiso? Ok, ¡ya callate Jonk! Todo debe de salir bien ... esperemos.
¡Imagínense! ¡Ultra mega genialísimo! En pocas palabras sería mi trabajo soñado, ¡aprender las más novedosas tecnologías mientras recibes un sueldo de fábula a nadie le vendría mal!
Pero no paro de pensar (gracias a Jonk) en si todo esto es demasiado bueno para ser verdad, digo, no engaño a nadie, mi Curriculum no es malo pero no es tan impresionante como el de algunos tipos que andan por ahí. Todo esto tiene claro un poco de suerte mezclada. Ojalá y necesiten 27 ingenieros y yo sea el número 27 que entrevisten, así si que me contratarían. Y luego está el dicho permiso, ¿que tal si el funcionario público que otorga las visas está ese día de mal humor y me niega el permiso? Ok, ¡ya callate Jonk! Todo debe de salir bien ... esperemos.
Etiquetas: Pan con lo mesmo
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